jueves, 25 de julio de 2013

Géneros literarios

En lo respecto al genero de las obras del autor se conocen los siguientes géneros literarios:

     Poesía lírica: se define como “forma poética que expresa una profunda reflexion o un reflexionamiento intenso es así como José Espronceda escribe cada una de sus obras, las cuales se encuentran reflejadas en diferentes momentos de su vida, como por ejemplo la muerte de su madre y de su padre; el abandono de su compañera sentimental llevándose a su hija, realiza criticas y reflexiones sobre la malicia de la sociedad.

     Poesía Narrativa: esta es la forma adoptada por los románticos que miran con nostalgia el pasado como expresión de una grandeza de la que carece el mundo que les ha tocado vivir, como es el caso de José Espronceda, es de agregar que este autor es el más representativo en el prototipo del romanticismo revolucionario, ya que escribió dos grandes poemas narrativos: el estudiante de Salamanca y el diablo mundo.

Su estilo

     En el Romanticismo, nos encontramos dos estilos claramente definidos: el trivial o vulgar en el vocabulario, rima y ritmo y el líricamente apasionado, y ambos se adaptan al sentimiento del poeta en el momento que escribe. Ros de Olano habla de “la armonía del sentimiento, con la que el poeta expresa no sólo lo que sus palabras retratan, sino hasta la fisonomía moral que caracteriza las imágenes, las situaciones y los objetos de que se ocupa”. Su estilo es original y creativo pero presentado como un confuso revoltijo en el que se mezclan aciertos con vulgaridades. Su maestro Lista decía sobre su estilo que era “como una plaza de toros muy grande, pero con mucho canalla dentro”. Sus expresiones bastante histriónicas y poco depuradas, a la búsqueda de un total efectismo: “rostro cadavérico”, “martirio horrendo”, etc. Su retórica un poco salida de tono con los veinte “ayes” del “Canto a Teresa”. A pesar de todo, era un poeta imaginativo, sabía dar plasticidad a sus imágenes y musicalidad a sus versos. Se trata de una obra escrita en versos polimétricos (de cuatro, seis, ocho, diez, once y doce sílabas) y poliestróficos, con rimas consonantes, asonantes y blancas, con composiciones como la canción marinera (introducción), octavas, octavillas italianas, quintillas, romances, serventesios, estancias, redondillas, seguidillas, que son utilizados para pasar de estados eufóricos a tranquilos, de la luz a la oscuridad, para dar consejos, para cantar, en definitiva, para matizar los sentimientos de ese preciso momento, en el que los versos se adaptan al corazón del poeta. Antítesis, paradojas, comparaciones, abundante adjetivación, apóstrofes, interjecciones, exclamaciones para expresar sus quejas y lamentos, pero también la alegría, la ilusión y la esperanza; interrogaciones retóricas, ironías, sarcasmos, todos ellos recursos que configuran la obra de Espronceda y le dan esa distinción con el resto de autores románticos españoles.

miércoles, 24 de julio de 2013

La vida

     José de Espronceda y Delgado nació en Almendralejo (Badajoz) el 25 de marzo de 1808 en el palacio del Marqués de Monsalud, cuando su padre, Camilo de Espronceda, sargento mayor de la Caballería de Borbón, se dirigía en campaña a Badajoz acompañado de su mujer, María del Carmen Delgado. Ambos procedían de familias de militares con rentas.

     Sus primeros estudios de 1821 a 1824 se realizaron en el colegio de San Mateo, moderno centro de instrucción primaria y secundaria, especializado en la enseñanza de las Humanidades  y Ciencias

     En 1823 Espronceda se incorpora a la sociedad secreta Los Numantinos, asumiendo por tanto cierto riesgo político con tan sólo 15 años de edad, riesgo que se incrementa cuando dos años más tarde, en 1825, reemplaza como presidente de la sociedad a Patricio de la Escosura. Por una delación de uno de los miembros de la sociedad, los dirigentes de la misma son procesados y condenados y entre ellos, Espronceda, que a sus 17 años sufre su primer destierro pues se le impone el exilio de Madrid, pena que se reducirá a tres meses, en un convento de Guadalajara, donde su padre estaba destinado.

     Desde 1825 hasta 1827 el joven Espronceda se aparta por completo de la política, dedicándose a la composición de sus poemas juveniles y a la concepción general y redacción de gran parte de El Pelayo, en el que continuará trabajando hasta 1835. La creación de estos primeros poemas refleja las enseñanzas de Lista y la influencia de los poetas sevillanos y salmantinos, o de los autores clásicos que eran considerados los modelos por el neoclasicismo como se plasma en su Vida del campo.

     En 1826, próximo a cumplir los dieciocho años, y con una sólida formación intelectual, Espronceda, a diferencia de sus condiscípulos, no se prepara para ejercer profesión ni oficio alguno. Su padre, el 31 de enero pidió el ingreso de su hijo en el Colegio Real y Militar de los Caballeros Guardias Marinas. Su candidatura fue desestimada por no ir acompañados los documentos de la legalización que se requería, para lo cual no hubo tiempo dado que la edad del poeta, ya había superado la requerida para su admisión. En el verano de 1827 José de Espronceda decide abandonar España y dirigirse a Portugal, vía Gibraltar.